“Un Deber de Amor”, obra dedicada a Miguel Hernández para la Sección Segunda

“Un Deber de Amor”, obra dedicada a Miguel Hernández para la Sección Segunda

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Las agrupaciones participantes en la sección segunda del Certamen Internacional de Bandas de música “Ciudad de Valencia” 2018 tendrán que interpretar como obra obligatoria la partitura “Un Deber de Amor” del compositor Vicente Ortíz Gimeno.

BIOGRAFÍA

Inicia sus estudios musicales con su padre, Vicente Ortiz Diago, su principal profesor y mentor. Estudia en el conservatorio profesional de Vall d’Uixó y en el conservatorio superior de Castellón, donde obtiene el título de profesor superior de clarinete, bajo la tutela de Santiago Pérez. En 2012 se gradúa Summa Cum Laude en Berklee College of Music de Boston en las especialidades de composición audiovisual y dirección de orquesta, gracias una beca concedida por SGAE.

Sus composiciones han sido reconocidas en concursos nacionales e internacionales, como el premio “Ciutat de Llíria”, “Millican Composition Award” (Boston), “Berklee Composition Competition” (Boston), premio “Miguel Hernández” (Castuera, Badajoz), “Ciutat de Castelló”, “ASCAP Foundation Steve Kaplan Award” (Nueva York), “Hollywood Music in Media Award” (Los Angeles), “Concorso di Corciano” (Italia), “Global Music Awards” (Los Angeles), premio Euterpe de la FSMCV (Valencia), Jerry Goldsmith Awards, etc.

Con créditos en más de 40 proyectos de cine y TV, destacan sus composiciones para la mini-serie de Telecinco “Lo que escondían sus ojos” y la comedia de acción “Cuerpo de élite”. Ha trabajado como compositor en adicional en las películas “Tadeo Jones 2”, “Un gallo con muchos huevos”, “Pequeños Héroes”, “The Rezort” o los biopics sobre John F. Kennedy y Walt Disney, entre otras. Ha trabajado como orquestador en la serie “Isabel” de TVE y las películas “Tadeo Jones 2”, “Misconduct”, “Hunter’s Prayer”, “Pancho, el perro millonario”, “La vida inesperada”, “Teresa”, etc. Ha formado parte de equipos de compositores como William Ross, Federico Jusid, Lucio Godoy, Joel Goodman, Zacarías M. de la Riva, Andrea Morricone, Heitor Pereira y Hans Zimmer.

Vicente ha estudiado dirección de orquesta con Francisco Noya y George Monseur en Berklee College of Music en Boston (USA), asistido a clases en University Of California, Los Angeles (UCLA) con Travis Cross y Michael Haithcock y a varios cursos con Enrique García Asensio y Bernardo Adam Ferrero. Fue director asistente de la Berklee Symphony Orchestra y director de la Berklee Society of Composers Orchestra. Ha dirigido conciertos y grabaciones con Hollywood Studio Orchestra, Berklee Symphony Orchestra y Orquesta de Extremadura en salas como Jordan Hall, Berklee Performance Center, Palau de la Música de Valencia y en estudios de grabación como The Bridge Studio y el Newman Stage de la 20th Century Fox en Los Angeles y WGBH Studios en Boston. Ha actuado como director invitado junto a Los Angeles Symphonic Winds y en 2016 acude como compositor y director invitado al Idyllwild Music Festival (California, USA).

OBRA OBLIGATORIA: “UN DEBER DE AMOR”

Según Neruda, “Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. “Un deber de amor” fue la obra ganadora del concurso de composición “Homenaje a Miguel Hernández”, organizado por el Ayuntamiento de Castuera (Badajoz) en julio de 2010, como celebración del primer centenario de su nacimiento. La pieza, de 15 minutos de duración, fue estrenada por la banda municipal de Castuera bajo la dirección de Marco A. González, el 30 de octubre de 2010.

Aunque no se trata de una obra programática, está inspirada en el poeta y dramaturgo oriolano, reflejando tres aspectos fundamentales: guerra, amor y vida. La primera sección, con rítmos irregulares, compases dispares, disonancias y melodías fragmentadas, hace alusión a la participación de Miguel Hernández en la Guerra Civil española y las dificultades que sufrió para desarrollar su faceta como escritor. Una segunda sección melódica y apasionada, con melodías líricas y pasajes corales, nos acerca a los amores que influyeron en la vida personal e inspiraron a su vez la creatividad del poeta: las mujeres a las que Miguel Hernández dedica sus trabajos. La última sección, recoge el espíritu del poeta por luchar por sus ideales a pesar de las dificultades que sufre y todos los obstáculos que debe superar en su corta vida. Un motivo musical utilizado de forma recurrente a lo largo de la obra, seguirá transformándose con diversas variaciones y desarrollos, sobre un movimiento rítmico constante hasta llegar a la coda final.